Hace ya un par de años tuve la oportunidad de conocer a Don Sinesio Darnell, aún recuerdo la sensación que me invadió cuando logré tener por fin en mis manos su obra literaria, era para mí un sueño, desde que por primera vez y de forma accidental captase mí primer registro, quise conocer los trabajos de los “grandes” de estos temas y como primera referencia estaba él, quien ayer y víctima de un ataque a ese gran corazón, nos dejó.

Años pasaron mientras me interesaba por el tema de la transcomunicación, dada mí profesión, la posibilidad de que unas voces que no se escuchan, quedasen grabadas rompía mis esquemas, por ello comencé a trabajar en el tema, cuando al fin logro leer el libro de Darnell, totalmente descatalogado a día de hoy reconozco que no estaba del todo de acuerdo en algunas apreciaciones, pero nadie puede negar que a sido uno de los grandes pioneros y que gracias a él y a otros grandes maestros se impulsó el ánimo por la investigación del fenómeno.
No hace demasiado tuve la oportunidad de conocer al maestro en persona, a día de hoy el ya escucha de propio oído esas voces que le hablaban y que como el mismo decía “Ya son mis amigas”
El tenía muy claro la procedencia trascendental del fenómeno, para él los mensajes psicofonicos le habían transmitido paz y esperanza, y la confianza y seguridad total en la vida más allá de nuestra vida terrenal.
Don Sinesio, maestro de tantos, descansa en paz, o regocíjate de la vida que ahora tienes y espéranos pausadamente en el tiempo, reunido con Don Germán de Argumosa o el doctor Jiménez del Oso, seguramente ahora gozáis de discernidas charlas, tal vez ahora seréis vosotros quienes enviareis desde “ese otro lado” vuestros mensajes. No seré yo quien intente morbosamente comunicarme vía psicofónica con tigo, pero somos muchos los que te recordamos, sin embargo no quiero ser de aquellos que solo se acuerdan de los maestros cuando ya no están, por ello y junto a mis amigos Carlos Mesa y Modesto Mendiola te hicimos ese escueto pero sentido homenaje a ti Darnell, a mí maestro.

“El sufrimiento que se padece tras la pérdida de un ser querido, es directamente proporcional al amor que se le tuvo en vida”

Gracias Maestro!!

Fran Recio (20-7-2011)