Acude mucha gente a Montserrat, hasta el punto de tener que buscar aparcamiento pues se halla todo repleto.  Han venido nuevos universitarios incluidos los de nacionalidad rusa, sin embargo  no hemos visto señal OVNI alguna, quizás porque   pequeñas nubes que lo cubren todo, hacían incómoda la observación, ya que resultan inciertos los resquicios que nos ofrecían posibilidades, en un cielo cubierto de cirros Se ha percibido  mucha efervescencia y ganas de vivenciar el Tema por parte de una mayoría de los asistentes que también los hay venidos  de Madrid, muy enterados de las últimas vivencias y pormenores. El ser sábado, ha favorecido la afluencia, y personas educadas irradian su saber, en muy acertadas preguntas y comentarios

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su homólogo cubano, Raúl Castro se reunieron este sábado once en Panamá, en el primer encuentro de este nivel desde hace más de medio siglo. El encuentro, que duró cerca de una hora, empezó a las 14.45, hora local, en una sala del centro de convenciones donde hoy concluye la VII Cumbre de las Américas. Hoy es un gran día, parece providencial, es el de la VII cumbre de las Américas. El mandatario venezolano asegura que su país está listo "para una nueva era de relaciones" con Washington. “Es histórico”, dice Obama. “Estamos dispuestos a hablar de todo, pero necesitamos ser pacientes, muy pacientes”, señala Castro.

 “Obviamente, esto es un encuentro histórico”, dijo Obama. “Ahora estamos en condiciones de avanzar en el camino hacia el futuro”. El presidente de EE UU fijó como prioridad en el proceso de reconciliación la apertura de embajadas en La Habana y Washington.  Siendo que EE UU y Cuba interrumpieron sus relaciones diplomáticas en 1961.
“Estamos dispuestos a hablar de todo, pero necesitamos ser pacientes, muy pacientes”, dijo Castro. “Es posible que hoy discrepemos en algo en lo que mañana podamos estar de acuerdo”. Obama y Castro han dado en Panamá un impulso al proceso de reconciliación de Estados Unidos y Cuba. Las fotos, los apretones de manos, el anticipado encuentro cara a cara entre ambos, enviaron un mensaje al mundo: no hay marcha atrás en la distensión entre dos países enfrentados durante más de medio siglo. Cuatro meses después de que ambos anunciasen el inicio del deshielo, la cumbre ha servido para visualizar el vuelco, el inicio del fin de un conflicto que era la última rémora de otra era y uno de los últimos obstáculos para la normalización de las relaciones entre ambos países, visualizándose el vuelco, a los cuatro meses del inicio del deshielo. 
Hasta la cita de Panamá, los encuentros conocidos entre los líderes de EE UU y Cuba habían sido esporádicos o fortuitos. El presidente Bill Clinton saludó brevemente a Fidel Castro en el año 2000, durante una reunión de la ONU. También fue breve el apretón de manos entre el propio Obama y Raúl Castro en 2013, durante los funerales de Nelson Mandela. Hay que remontarse a 1959, cuando el entonces vicepresidente Richard Nixon se reunió con un Fidel Castro triunfante en abril de 1959, o al encuentro entre Fulgencio Batista y el presidente Dwight Eisenhower, en Panamá, en 1956, para encontrar una reunión comparable a esta de Panamá.
La reunión entre Obama y Castro, más extensa y sustancial que cualquier otra desde Nixon y Eisenhower, estuvo precedida de días de maniobras discretas y de una coreografía en varios actos, una sucesión de imágenes y vídeos de ambos saludándose o caminando juntos en medio de una multitud de líderes: la photo finish del final de la Guerra Fría en América Latina.
Por primera vez desde que el cónclave panamericano empezó a celebrarse en 1994, Cuba participaba en él. Por primera vez en años, los latinoamericanos no miraban al vecino del norte con suspicacias. Los agravios no han desaparecido, como quedó demostrado en los discursos en la sesión plenaria de la cumbre, pero el giro de EE UU y la insólita admisión, por parte de Obama, de que 50 años de aislamiento del régimen cubano habían sido un fracaso, merecieron aplausos en Panamá.
Desde el 17 de diciembre, el día que se anunció el restablecimiento de las relaciones entre ambos países, los avances han sido sostenidos. Las negociadoras, la estadounidense Roberta Jacobson y la cubana Josefina Vidal, se han reunido tres veces, dos de ellas en La Habana. Altos funcionarios de los dos países han dialogado sobre derechos humanos. Cuba ha liberado a 53 presos políticos.
Estados Unidos ha suavizado las restricciones al comercio y a los viajes a Cuba, y ha abierto las puertas a la importación de bienes y servicios suministrados por empresas privadas cubanas. El paso más urgente, después de la previsible retirada de Cuba de la lista de Estados que patrocinan el terrorismo, es la reapertura de las embajadas y  relaciones diplomáticas interrumpidas en 1961.
La Casa Blanca  presiona al Congreso de EE UU para que adopte una propuesta de ley que abriría definitivamente la isla al turismo estadounidense. Y Obama pide que el Congreso levante el embargo comercial, la medida que es la llave final de la reconciliación. En Panamá termina una era. “La guerra fría terminó hace tiempo”, dijo Obama. “Estados Unidos mira al futuro”.

Los presidentes de EE UU y Cuba dejan atrás un conflicto de medio siglo que dividió América. Barack Obama y Raúl Castro estrechan sus manos y abren Embajadas.
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, manifestó este viernes en el marco de la inauguración de la VII Cumbre de Las Américas su agrado por ser la primera vez que los 35 países de América se encuentran presentes. “Una vez quiero felicitar al presidente (Barack) Obama y al presidente Raúl Castro por dar inicio al restablecimiento de las relaciones bilaterales entre ambas naciones”. El acuerdo está totalmente reflejado con la carta de las Naciones Unidas para establecer relaciones y responder a la llamada de los Estados miembros de la ONU.  Los acuerdos que logren alcanzarse en la VII Cumbre de Las Américas serán entregados a los organismos internacionales implicados, pero no serán expuestos en documentos públicos porque EE.UU., no está de acuerdo en algunas cláusulas, lo que ha impedido el consenso. Aunque la convocatoria cuenta con la participación de 33 jefes de Estados (35 fueron convocados) y la calificación de 'histórica' por la participación de Cuba tras décadas de exclusión promovida por Estados Unidos, la reunión de cancilleres no logró un acuerdo en todos los temas de la agenda.  De acuerdo con información del diario La Estrella de Panamá los ochos ejes centrales abordados por las delegaciones diplomáticas fueron: seguridad, educación, migración, energía, medio ambiente, participación ciudadana, gobernabilidad democrática y salud.

Los Ángeles nos bendicen e inspiran: Confiemos en ELLOS. Ciertas imágenes valen más que mil palabras. Humberto López, secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua, analiza la salud del idioma en América: “El español se está apoderando hoy del inglés a grandes pasos”. Así avanzamos en comprensión.


Luís José Grífol
13/4/2015