PRIMER TESTIMONIO
Subí con mi ahijado Liyuan de 14 años y mi amigo Alex Vall. Alex solo había subido en otra ocasión sin poder ver nada especial en el cielo. Hace de eso ya más de diez años.
Pero ayer, tras cenar en el Hotel Bruc, nos desplazamos a la explanada por Can Massana  sobre las 11,45h. Allí había unos 20 coches y unas 60 personas muy repartidas en grupos, de jóvenes en su mayoría.
La gente charlaba entre sí, pero sin ningún quorum. Nosotros optamos por intentar ver alguna cosa y le comenté a mi amigo que iba a pedir a Los de Arriba que salieran pidiéndoselo por favor, a la vez que pensaba internamente en temas de actualidad.

Mirando hacia la montaña le propuse que contáramos hasta 20 y tras los segundos apareció un pequeño haz de luz con una cola dándole a entender a Alex que se trataba de una estrella fugaz. Yo me encontraba pensando en si Los de Arriba nos ayudarían en caso de un cataclismo o Guerra Mundial severa, colaborando de una manera explícita y pública.
Entonces le dije que miráramos hacia la dirección opuesta, la del oeste, donde vi dos estrellas en horizontal. Proponiéndole que pidiéramos por favor a  Los de Arriba que pasaran por entre las dos, tras contar hasta veinte. Entonces sucedió como en tantas otras ocasiones; esta vez la luz se formó como cuando sale una lágrima y cae zigzagueando un poco. Con una intensidad como de luz led de coche, limpia. De color dorado y tonos verdosos.
Enseguida Alex exclamó; esto es muy extraño, no era una estrella fugaz, no tenía cola y era verdosa, no le pareció un fenómeno normal. Yo le conteste que le habíamos pedido salir por allí entre las dos estrellas y bajó rozando una de ellas. Le recalque que razonara un poco las probabilidades de que eso sucediera en 20 minutos de estar allí y con las premisas marcadas. Era muy improbable que eso fuera una casualidad.
Tras cinco minutos optamos por bajar en coche hasta la antigua carretera de Igualada, una carretera sin tráfico entre campos que permite ver el cielo de manera espectacular sin contaminación lumínica y sin molestias de la gente que fuma, ríe o grita. Tras unos cuantos minutos y en el tercer intento mirando también hacia el oeste. muy cerca del límite entre la montaña y el cielo vimos una luz fuerte blanca en descenso que también nos sorprendió. Yo en ese momento pensaba en si la tierra cambiara su eje qué sucedería a nivel climático. Luego en casa pensé en lo  que me dijiste, reconfirmado por ELLOS: No debemos tener miedo a nada.
Firmado
Xavi Runge

SEGUNDO TESTIMONIO
El cielo estaba sin nubes, pero había mucha humedad y una ligera niebla que iba y venía, pero la mayoría del tiempo pudimos disfrutar de un bello cielo estrellado.
Después de ir a la explanada y ver que no estabas (no sabría decirte, pero no creo que llegasen a cien personas) decidimos marchar y buscar un sitio más tranquilo, sin láseres etc. Y subimos a un alto cercano a can Massana, donde se hallan los restos de un castillo.
Desde allá y mirando hacia la estrella Polar, teníamos a la derecha de esta  la Osa Mayor y a la izquierda un poco más hacia abajo, dos estrellas que atrajeron nuestra atención. Creo que forman parte de la constelación de Cepheus y serían Alderamin y Beta Cepheus, pero no estoy seguro. Si trazamos una diagonal desde la Polar hacia abajo y hacia la izquierda, quedarían las tres estrellas, más o menos unidas.

Después de ver alguna manifestación del tipo estrella fugaz, pedimos que se manifestaran cerca de aquellas dos estrellas. Haciendo una cuenta atrás mental de un minuto, surgió un trazo paralelo a la línea que unía a las dos estrellas. Blanco y no muy intenso. No recuerdo si por arriba o por abajo. Volviendo a repetir la petición, se volvió a repetir, pero por la parte contraria. Si antes era la superior, , esta vez fue la inferior o al revés. No lo recuerdo

Como había llegado un grupo de personas, decidimos ir marchando hacia el coche, pero a medio camino, decidimos parar y volver a fijarnos en aquellas dos estrellas.  Luego de señalarlas momentáneamente con la linterna.  Uno de nosotros, utilizando una aplicación móvil que aprovecha el flash del móvil para hacer la señal de SOS en código Morse, decide utilizarla pero en dirección a las dos estrellas. Después de un rato, volvemos a recibir respuesta, no recuerdo si una o dos veces, también paralela a la línea imaginaria de unión de las dos estrellas.

Ya en el coche y como despedida, fijándonos en la misma zona de cielo, que ahora  ya quedaba prácticamente sobre  la masía de Can Massana y donde la luz ambiental estorbaba para  la visualización del cielo. Volvimos a realizar la petición. Esta vez la respuesta fue muy débil, pero se volvió a repetir. También se vieron otros trazos por otras zonas del cielo.
Todas las observaciones, diría que fueron blancas y del tipo estrella fugaz, no muy intensas. Surgieron más trazos, solo las de aquella zona del cielo.

Firmado:
Tres amigos.

Agradezco mucho la colaboración de quienes me han remitido amable mente sus respectivas redacciones para conocimiento  general, pues la coincidencia en muchos aspectos de lo avistado en el cielo, de forma independientemente, por dos grupos de tres personas, situados en diversos lugares del enclave montserratino y anejo. Realza su veracidad, y su conexión  Mental-Visual a  ELLOS, los  poderosos Gobernantes de los OVNI

Luís José Grífol


16/12/2015