Han subido por primera vez bastantes personas de edades y en grupos diversos, desde ancianos hasta niños, provenientes de Reus y Barcelona incluso en un mini autocar. Las atiendo especialmente para darles seguridad en cuanto al emplazamiento de la Explanada como destino, a donde les guio conduciendo a velocidad moderada.
Se ha despejado el cielo y no hay reflejo de luz de luna que moleste. He pedido a ELLOS mentalmente con vehemencia por si lo estiman oportuno que, se manifiesten con prodigalidad para que el interés no decaiga pues muchas personas se hallan enfervorizadas con la posibilidad de captar su presencia, en un momento social pleno de tribulaciones a nivel mundial, y hasta íntima y secretamente,  poder llegar a entender sus directrices, marcadas nada menos que en el cielo, fundamentando ciertas esperanzas, lo cual es algo que a todos nos resulta ciertamente benéfico.
En llegados, procuro saludar a quienes hallo al paso, y me acerco a los alejados para percibir su estado de ánimo. Con permiso de sus dueños, acaricio a una pacífica perra Labrador blanca que a juzgar por sus meneos de cola, se encuentra satisfecha entre la multitud expectante.

Quienes ya se hallan emplazados, acaban de tener dos avistamientos: Uno encima mismo de la Explanada,, consistente en dos trazos simultáneos alineados en dirección Norte y luego, asimismo dos,  breves  encendidos en la misma dirección, como transpolados hacia el Oeste. Entiendo que son señales de ELLOS que significan: Estamos aquí sobre vosotros, y estos son los escenarios. Abarcando prácticamente media bóveda celeste, y así serán, pues esta  noche se manifestarán continuamente por ahí, desplazándose lentamente de manera casi continua en diversidad de direcciones, coincidiendo con peticiones que realizo unificando formas  lugares y maneras según propuestas, aceptadas por los presentes. Llegan a resultar sorprendentes  para todos a dada la rapidez como las otorgan, y en tanta profusión.
Tengo a mi lado a un mocito comedido que me presta su láser para señalar en el cielo las trayectorias avistadas, que los presentes alertan, recalcando luego las constatadas, a lo que luego se dedica él. Así logramos de manera ordenada la conformidad de los presentes, conciliando las múltiples descripciones particulares que se oyen a la vez tras cada señal luminosa constatada. A una chica que tengo a mi izquierda le ruego que aminore su tromba de preguntas con las que me asalta en su entusiasmo por captar las respuestas de Los de Arriba, pues me desborda con tantas seguidas encadenadas, diríase  irrefrenablemente, presa de su entusiasmo.
Los jóvenes que tengo en derredor lanzan interjecciones y voces, mezcla de asombro e insospechada alegría, llegando a pronunciar la palabra miedo cuando algunos manifiestan su deseo de poder verlos más de cerca si descienden sobre nosotros. Tanta agitación y vocerío general se produce que, callo durante  lapsos de tiempo prudencial, para no entorpecer su interesante y estupendo diálogo espontáneo, tan cargado de fuertes emociones. Por ellas rebasada quizás, una muchacha advierten alarmados que se ha desmayado, e inmediatamente digo que detengamos los intentos de proseguir la Contactación con Los Señores del Cielo, hasta que no se recupere, instando a  que la atiendan. Cuando al rato me aseguran que ya se le ha pasado, tranquilizados proseguimos.
Según me contará un amigo que con otros se halla algo alejado del grupo, y próximo a unos árboles que bordean sobre la hondonada que se extiende  hacia Manresa, ven descender verticalmente un OVNI encendido de anaranjado, efectuando  tres ondulaciones alternas, en una trayectoria equivalente a un palmo de su mano extendida.
Propongo pedir a ELLOS que enciendan un foco y lo hacen al momento, por donde acabamos de señalar. Luego declaro que simplemente procuro mediar para ayudar al as personas que suben, a poder verificar lo aprendido o intuido y realizan un trazo. Y así una vez tras otra, superando la decena. También al hablar de actualidad, comentando la visita del secretario de estado norteamericano John Kerry a China, emitida por la Voz de América en la que, aún con divergencias, me sorprendió agradablemente la notable cooperación entre ambas superpotencias acerca de temas importantes de interés común. Tal como siguiendo a ultranza pautas de ELLOS tendentes al Mundialismo. Puesto que desde cuando en el ya lejano 1972 el presidente Nixon la visitara entrevistándose con Mao, se ha avanzado una enormidad. Ahora las cautelas recelos y temores a la consecuencia de faltas de entendimiento. Por ambas partes se han trocado en diáfanas declaraciones  que revelaban una resuelta decisión de superar todas las barreras fueran las que fuesen, diríase, casi como a consecuencia de una fuerza coercitiva imperativa, cual una recomendación inapelable.
Cuando pasado el tiempo, luego de tanta agitación por sorpresas y comentarios, la humana fatiga parece hacer mella y se revela por el deterioro del comportamiento y los diálogos. Resultando ya impropia la conversación, considero que ha llegado el momento de finalizar. Eso es lo que propongo y hago, al momento, retirándome a pesar de las protestas. Cuando miro a mis espaldas surgen por sobre la Osa Mayor tres trazos  plateados  consecutivos de un OVNI hacia el Noroeste que interpreto como la amable despedida de los Ángeles Extraterrestres, quienes de nuevo nos han obsequiado todo lo recordado en este escrito y más, lo cual es muy de agradecer. Todos con quienes hablo camino de los medios de transporte, como un locuaz y lógico señor mayor y unos educados jóvenes, bullen por la reciente sostenida conmoción, refiriendo a retazos, lo a su criterio más  singular de lo avistado personalmente, compartido con los asistentes y captado a nivel interior, que en definitiva  resulta lo principal, por convincente a nivel personal.

-


Luís José Grífol

Una vez más subo a Montserrat, como en cada ocasión animado por encontrarme con amigos con inquietudes comunes. Con una temperatura excepcional y un cielo apto para cualquier manifestación, observamos los cielos, durante la noche varias alertas, aunque personalmente no avisto bien ninguna de ellas, no obstante siempre agradezco a “Ellos” tanto si hay manifestaciones como si no, por que ellos deciden, como siempre digo, estas reuniones van más allá de avistar los cielos, no pocos preguntan si este es el lugar donde se “ven OVNIS” pues sí, aquí es, pero las manifestaciones son decididas por       quienes las propician. Como siempre agradecer a Manny, a Luís José, por sus siempre renovadas energías y por todos estos años de subidas a Montserrat, a Sarah, a los incursores de abandonados y Jaume, buen amigo de Montserrat y como no a todos los asistentes, pues tenemos mucho en común.

 

Fran Recio (27-7-2013)