Ya había escuchado comentarios, historias y leyendas acerca del psiquiátrico de Cheste,  y el azar, si es que existe, este agosto, verano del 2012 me hizo dirigirme hacia Valencia después de una interesante ruta tras el misterio, quería conocer a Maru, sensitiva quien no se ha anclado en sensaciones y percepciones y busca respuestas, para ella es muy probable que estén en la física quántica y según y mediante mis ultimas investigaciones, estoy con ella.
Tras dirigirnos dirección Cheste y en una larga y no demasiado buena carretera comarcal, después de varios intentos en la noche, dimos con el angosto camino que lleva hasta el enclave.
Para los que como yo sabemos encontrar belleza allí en donde otras personas no la ven, ciertamente este psiquiátrico no deja indiferente, un edifico inmenso, agonizante, recibe al visitante mostrando sus derruidas paredes y con  puertas que ya no están, con una mirada cansada y con un grito sumido en el llanto, un poco más arriba una estructura de hormigón, base del nuevo recinto psiquiátrico, unas instalaciones que nunca se llegaron a terminar, según cuentan algunos debido a los fenómenos que acontecían, pero esto es algo que corre de boca en boca, ciertamente hay muy poca información sobre este lugar, o tal vez esté restringida, y casi todos los escritos de una manera u otra cuentan las mismas historias, provenientes de leyendas no probadas.
Durante su funcionamiento trató a enfermos mentales, sobre todo niños, cuando uno se inmiscuye en el interior de estas ruinas puede observar los restos del material que acolchaba determinadas estancias, pudimos observar numerosas bañeras, algunas de pequeño tamaño, aptas para niños, Maru ya había visitado y realizado experiencias en este enclave en otras ocasiones, con lo que resultó una excelente guía.
Al poco de adentrarnos por unos pasillos lúgubres y tremendamente largos, con un sin fin de habitaciones a los lados, escuchamos voces, no estábamos solos, nos encontramos con un grupo de jóvenes que con grabadoras en mano se disponían a experimentar, desde luego es un lugar que invita a ello, aunque decir que en la mayoría de las ocasiones los resultados psicofónicos obtenidos, los mensajes poco tienen que ver con el lugar o con los sucesos presuntamente acaecidos y cuando se establece una relación, esta se hace “por los pelos” con muy poca base objetiva, lo que sí me resulto curioso, es que a más de 300 kilómetros de mí localidad, este grupo de jóvenes me reconociese y desde este escrito mandarles un efusivo saludo y muchos ánimos.
Siguiendo con la descripción del lugar, decir que como en la práctica totalidad de estos enclaves abandonados a su suerte, este psiquiátrico se encuentra en malas condiciones, aunque como se trata de una construcción no demasiado antigua, su estructura está bastante bien, no como parte de las escaleras que conducen a las diferentes plantas, con lo que como siempre en estos lugares, la precaución es obligada.
Un lugar que impresiona, que deja volar la imaginación a estados de sugestión y más aún si estamos amparados en la oscuridad de la noche, impresionante la cantidad de habitaciones, bañeras y estancias diversas, cuando antaño visité el Hospital del Tórax en Terrassa, pensaba que impresionaba, pero Cheste o Agramonte no se quedan atrás, y la sugestión o la impresión que da el lugar al visitante, en la mayoría de las ocasiones es directamente proporcional a las historias sean o no verídicas que recaen sobre él.
Un lugar que como la mayoría de similares, no se ha librado del vandalismo, las pintadas y destrozos sin motivo están por doquier.

Cada estancia, cada lugar tiene su encanto especial, normalmente más se siente, cuanto más cerrado se encuentra un enclave, sin embargo en Cheste, el “misterio” habita de forma especial. En un de sus patios en donde una especie de fuente y unos árboles hacen de “monumento” central, allí precisamente realizamos varias experiencias de intento de conexión por parte de la psíquica con este lugar o con lo que “pueda habitar en él”,
pero los ruidos provocados por el andar y experimentación de otros compañeros, hacían muy difícil la concentración, no siempre se logran los resultados que se persiguen, pero M. en otras ocasiones ya había logrado en el mismo lugar otras conexiones, que desde luego dan que pensar, para muchos la conexión no es más que fruto de la fabulación de la mente humana, pero en no pocas ocasiones, las percepciones tienen un carácter y resultados que invitan a la duda, a pensar que realmente se establece contacto con algo. En este enclave M. junto con otros compañeros de investigación, han logrado resultados fotográficos que bien se pueden achacar a polvo, reflejos o fallos en la velocidad u obturación de la cámara fotográfica, curiosamente, en esta ocasión en que la conexión no fue posible, las fotografías aparecieron todas ellas normales, no así sucedería en otros momentos de nuestra visita.

Algunos pasillos pueden observarse quemados, según se cuenta, una mujer tras enloquecer prendió fuego al lugar, muriendo varios niños en ese incendio, a pesar de la veracidad que se da a esta historia y siendo del todo honesto, no he encontrado en las hemerotecas visitadas ni en lugar alguno, referencias a estos sucesos, ciertamente tenemos muy poca información acerca de este lugar.
Como siempre, los investigadores pensamos que determinados sucesos vividos con especial emotividad impregnan de alguna manera el lugar y bajo determinadas circunstancias se pueden manifestar o ser registrados de alguna manera, si nos basamos en esta teoría, tampoco es necesario ahondar demasiado en los posibles sucesos trágicos acaecidos en este enclave, pues en un psiquiátrico, el estrés, el llanto, la desesperación y los estados alterados de conciencia, serían pan de cada día, si damos por válida esta teoría, estos lugares serían los más idóneos para el trabajo de investigación en Pro de aportar pruebas que den firmeza a esta supuesta teoría, que es eso, teoría.

Sobre estos lugares también recaen historias de poca humanidad, sin embargo no seré yo quien lance acusaciones sobre los profesionales que ejercieron la medicina en este lugar, por que a falta de pruebas concretas, prefiero omitir cualquier conjetura.

Realmente un lugar que invita a sentir, yo no me considero sensitivo, pero todos lo somos en potencia, solo que algunas personas tienen esa cualidad más desarrollada, en realidad esta visita casi surgió de improvisto, con lo que mis pretensiones eran más que nada fotografiar el lugar, realizar alguna experiencia, pero sobre todo sentirlo.
Al igual que sucede en otros enclaves análogos a este, pero de forma muy especial en Cheste, algo parece observar al visitante, como si una cantidad indeterminada de miradas te acompañasen durante la visita, una sensación que tan solo se tiene en el interior, algo parecido a lo que sucede cuando en un vagón de tren o autobús, uno se siente observado, se gira para mirar, y alguien nos observa, aquí sucede lo mismo, pero con una más que notable diferencia, que cuando nos giramos no vemos a nadie, la sensación no cesa… Para muchos esto son solo cosas de nuestra mente, y puede que así sea, pero mi pregunta es ¿por que en unos lugares sí y en otros no? Nunca estas sensaciones se sienten de la misma manera y en lugares mucho más tétricos y con más leyenda, a veces no sucede.

En diferentes ocasiones y con diferentes sensitivas y en muy diferentes lugares, gran parte de las personas sensitivas dicen sentir o presentir digamos “entidades” por llamarlas de alguna manera, de dos tipos, o al menos que se visualizan como oscuras o luminosas, esto no quiere decir que unas sean malas y otras buenas, pero sí diferentes, y estas “ manchas” por llamarlas de alguna manera… que aparecen en determinadas fotografías se podrían achacar a reflejos, fallos de obturación, de velocidad, exposiciones incorrectas, fallos de luminosidad, fallos puntuales achacados a la electrónica, y todo un largo etcétera, pero lo cierto es que no dejan de extrañarme, sobre todo por que aparecen justo en los lugares en que estas sensitivas advierten y no de forma aleatoria, puedo negar una realidad, pero la evidencia no puede ser negada simplemente por que no nos guste. Bien es cierto que en todas estas supuestas manifestaciones paranormales, falta la prueba determinante, pero tal vez con la simple “observación” el fenómeno mute o se “sienta observado”

En realidad y como exponía al principio, amparados en la oscuridad de la noche visitamos este psiquiátrico, nuestra intención, solo una visita, unas primeras impresiones, pero el destino quiso que fuese mucho más allá, resulta complicado admitir como uno se siente observado, pero no en todos los lugares, como “ese” algo especial habita en zonas concretas, pero como también, en otras ocasiones ese “algo” te acompaña y parece observarte y en ocasiones muy puntuales como si te hablase, como si quisiera comunicarse con tigo, para finalizar, si tuviera que describir con una sola frase este lugar, diría:
“Cheste, lugar de sensaciones”

 

Fran Recio (11-9-2012)

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