Muchos son los lugares abandonados que por motivos de leyenda o de realidad pasan a se considerados como clásicos del misterio. Esto es lo que le sucedió a la bautizada como “Casa Lila” cerca de Arenys de Mar.
Cobijada y oculta por la maleza y los árboles, nos encontramos después de no pocas vicisitudes en el camino, con las ruinas de esta casa, más que lila, también con tonos azulados, supongo que los colores originales de cuando se sucedieron unos hechos trágicos, pero que forman parte de la leyenda ya que no hay nada probado ni documentación al respecto.
Hace un año, entre el 2010 y el 2011 esta casa se puso de moda, lugar casi de obligada visita para cualquiera que se llamase investigador, hoy en día ya está casi olvidada y ahora es cuando me toca el turno de hablar de ella.

La casa está en total estado ruinoso, sótano y varias plantas conforman lo que en su día sería una buena casa en un privilegiado lugar, de la última planta apenas queda nada y de las más bajas no mucho más, me llama la atención una pintada con forma octogonal en el techo, para los más esotéricos o misteriosos es bien sabido las connotaciones tan especiales que tiene esta forma geométrica, aunque ciertamente dudo que sus diseñadores pintasen tal octógono movidos por conocimientos digamos, ocultistas.

Mi grabadora enmudeció, apenas algún vestigio de posible psicofonía, aunque no soy de los que esperan grandes cantidades de inclusiones psicotónicas, pues aun cuando muchos se empeñen en lo contrario, los verdaderos registros, los de calidad y los que no se confunden con ruidos no son tan habituales.

De hecho tampoco importa el no haber logrado registros psicotónicos, ya que en la mayoría de las ocasiones, cuando se obtienen, no se logra una clara relación con el lugar o con los sucesos que se le atribuyen.

La casa se encuentra en total ruina, siendo pasto de actos vandálicos.

Los registros psicofónicos fueron prácticamente nulos, pero ello no anula la investigación, pues en la mayoría de las ocasiones no se llega a establecer una relación directa entre registros y el lugar.

Hay quienes no dan importancia a las sensaciones, sin embargo este no es mi caso, pues estoy convencido de que todos tenemos una especie de alarma psíquica que nos alerta de cuando “algo no es de aquí” por descontado que esta facultad psíquica está mas desarrollada en unas personas que en otras.
Ciertamente las sensaciones no fueron demasiado especiales y bien pudiera ser que estas estuvieran contaminadas por la sugestión de la leyenda negra que recae sobre esta casa.
Como es costumbre un buen comienzo es realizar un barrido fotográfico, también decir que no son para nada habituales las fotografías paranormales, así que lo más probable es tan solo obtener instantáneas que sirvan para el archivo.
Ningún indicio de extraños rituales ni magias, tan de moda para los investigadores ávidos de morbo que desconocen como se realizan estas prácticas y de cómo actúan quienes las llevan a cabo.

Anexo a la casa, un túnel, en donde hay quien dice haber notado “sensaciones físicas” desde luego no es mí pretensión el negar hechos de los cuales no he sido testigo, pero cabría preguntarse, si tales fenómenos tienen que ver con el lugar o posiblemente con la persona.
Por mucho que lo he intentado, no he encontrado testimonios válidos de extraños sucesos, más que rumores que van siendo copiados de artículo en artículo, pero que conforman lo que se conoce como “leyenda urbana” la cual se caracteriza por que los testimonios, quienes han vivido o sufrido los sucesos nunca aparecen, siempre son segundas o terceras personas quienes lo cuentan, pero nunca aparece el testigo en primera persona.

Hay quienes afirman notar extrañas sensaciones en el sótano, tal vez la sugestión o posiblemente algo más allá de la mente.

La leyenda negra que recae sobre esta casa difiere en pequeños detalles según quien la cuente, una familia con tres hijos, una hija, gemelos dicen algunos y tan solo dos hijos según otras variantes de la leyenda habitaban esta casa, pintada de color azul por que les gustaba, recordar que el color azul y el lila o violeta son colores que fomentan el pensamiento y la psique, pero, con el tiempo el hombre parece enloquecer, los celos le inundan sus pensamientos y se cree engañado por su esposa, la locura va a más e incluso llega a sentirse amenazado por sus propios hijos, un día con su escopeta de caza, da muerte a su mujer y a su hija/o (según las versiones) y el resto de hijos son degollados, seguidamente acaba con la vida del perro que ladraba sin cesar. La leyenda prosigue con el suicidio del asesino, quien dejó una nota alegando que no sabía el por que los había asesinado, se había sentido poseído…

De aquí podemos sacar la historia que más nos parezca, historias de maleficios y posesiones, dado lo cual la casa es denominada como “maldita” o de ser esta historia cierta, posiblemente se trate de lo que hoy se conoce como enfermedad mental, esotéricamente o incluso a nivel espirita se podría investigar y sacar otras conclusiones, pero para esto primero habría que verificar una historia que es tan solo leyenda.

Pese a todo es un enclave que me gusta, las historias que conforman las leyendas también han de ser contadas y a veces visitamos lugares que nos dejan un sabor agridulce, ya que no podemos verificar los sucesos ni somos testigos de nada anormal, muchos investigadores afirman que el fenómeno paranormal es esquivo al investigador o tal vez este, observe en silencio.

 

Fran Recio (11-8-2012)

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